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Una noticia inesperada remeció anoche a la provincia cuando a eso de las 20 horas falleció en la casa parroquial de Portezuelo el padre Ricardo Sammon O`Brian, conocido sacerdote de origen estadounidense que desarrolló su vida en la zona, como párroco de Portezuelo.
Hacía sólo unas semanas había recibido una condecoración del Gobierno, la Orden Bernardo O`Higgins, y también un saludo papal por su larga trayectoria en servicio de la iglesia. El padre Sammon, murió como chileno, ya que había recibido la nacionalidad por gracia, uno de los máximos honores que el país hace a los extranjeros destacados.
Sammon descanzará en Portezuelo Su último deseo antes de morir fue “quiero ser enterrado en el cementerio de Portezuelo”.
DATOS BIOGRÁFICOS DEL PADRE RICARDO SAMMON
El padre Ricardo Sammon O`Brien nació en Nueva York, Estados Unidos, el 29 de noviembre de 1928, siendo el hijo mayor entre siete hermanos de una familia de inmigrantes irlandeses avecindados en dicha gran metropoli norteamericana.
El padre Sammon se entregó a la vida religiosa como parte de la Sociedad Misionera de Maryknoll, siendo ordenado el 09 de junio de 1956. Tan solo ocho meses transcurrieron para que en marzo de 1957 arribara a Portezuelo, comunidad donde permaneció por más 50 años, construyendo su gran aporte en el rescate a la cultura popular campesina y las tradiciones chilenas.
La misión evangelizadora entre los campesinos del Secano Costero fue su principal tarea durante el medio siglo que acompañó Portezuelo. Una tesonera labor que ejerció con mucho sacrificio y amor este sacerdote.
Asimismo, fue gestor de diversos adelantos para su pueblo y comunidades vecinas. Entre las que se recuerda está aquella de la gestión para la habilitación de pozos para el agua potable y sus constantes llamados a la autoridad civil para la recuperación del Puente El Ala y la pavimentación del camino a Portezuelo, obra que finalmente se consiguió.
También fue un formador de juventudes, porque fundó y dirigió el Liceo Nuestra Señora del Carmen y múltiples escuelas básicas de las comunidades de la zona. Donde no llegaba la educación por escasez de medios, el sacerdote logró los medios necesarios y habilitó escuelas para los niños campesinos. También gestionó la llegada de la educación superior, un desafío quijotesco para la realidad socioeconómica y cultural de dicha zona.
En el fomento y el desarrollo a la cultura, fue hombre que nos enseñó a valorar la riqueza del mundo rural, partiendo por un reconocimiento de la persona campesina, sus costumbres, sus conocimientos y, aún más, su sabiduría popular. En este sentido destacan el fomento de tradiciones como: la Fiesta de la Trilla, la Fiesta de la Vendimia, el apoyo al arte de los(as) cantores(as) populares y, especialmente, el cultivo a la devoción de la Virgen Campesina entre los habitantes del mundo rural.
El año recién pasado (2006) celebró sus Bodas de Oro sacerdotales. En dicha oportunidad, señaló con mucha emotividad que en el curso de sus cinco décadas de sacerdote y misionero, recibió muchas bendiciones del Señor, partiendo por la posibilidad de acompañar al mundo rural como pastor en la promoción de la esperanza del Reino de Dios. Asimismo, confesó que se sintió parte de la lucha de las familias campesinas, así como de sus dolores y angustias.
En el año 2003 se le entregó la nacionalidad chilena por gracia. Y hace pocas semanas había sido distinguido con la Condecoración Bernardo O`Higgins, en calidad de Comendador, que entrega el Gobierno de Chile a los ciudadanos nacidos en el extranjero que han hecho un invaluable aporte al desarrollo del país. El mismo día, recibió una Bendición Papal de manos del Obispo de Chillán.
El padre Ricardo Sammon O`Brien falleció a la edad de 79 años, dejando un invaluable legado en la vida de Portezuelo, la Provincia de Ñuble y el país. Decía también que los habitantes del secano le reafirmaron su vocación sacerdotal y le dieron sentido. Durante su vida en Portezuelo, Ricardo Sammon fue un rescatador de las raíces y costumbres.
Así fue dando vida a tradiciones que hoy se han consolidado y que forman parte de las fiestas destacadas de la Provincia de Ñuble como la Fiesta de la Vendimia y la de la Trilla de Portezuelo, el Festival de Raíces Criollas, el Encuentro Payadores, La Cruz de Mayo y la Bendición del Trigo, entre otras.
Una de sus luchas era la defensa de la tierra y la vida natural, por lo que lideró en hacer conciencia por los temas ambientales, convirtiéndose en un personaje no grato para las industrias que amenazan al medio ambiente. En la educación, tuvo una actividad muy fructífera.
Durante 5 décadas ha mantenido un sistema educacional parroquial, que hoy cuenta con un Liceo Politécnico, cinco escuelas básicas, tres internados, e incluso logró atraer a su pueblo por un tiempo una sede universitaria.
Sammon descanzará en Portezuelo Miércoles 13 de junio de 2007.
Su último deseo antes de morir fue “quiero ser enterrado en el cementerio de Portezuelo”.
Voluntad que dejó escrita el padre Ricardo Sammon por el aprecio que tenía a esta comuna, donde por espacio de 50 años cumplió su misión evangelizadora junto a los campesinos.
Siempre en sus prédicas manifestaba que sus restos fueran enterrados en Portezuelo, porque aquí fue donde realizó todas sus obras de bien social y educativo, luchando y trabajando codo a codo con sus colaboradores por mejorar la dignidad de todos los habitantes, en especial de quienes vivían en la pobreza del secano interior.
El padre Sammon rescató las costumbres y tradiciones en diversos eventos realizados por la parroquia, como la vendimia, la trilla, encuentro de payadores y cantoras populares, por eso también solicitó que en su funeral y antes de comenzar la misa, “los campesinos de Portezuelo bailen un pie de cueca en mi recuerdo a la entrada del templo”.
Al mismo tiempo expresó que desde la parroquia al cementerio sea llevado en andas, sin utilizar carrozas ni vehículos. Que la caminata al cementerio sea encabezada por la Cruz de la Vida y la Virgen Campesina.
Que lo acompañen las distintas delegaciones de las escuelas parroquiales, el liceo y después los artesanos, cantores y folcloristas.
El sacerdote a quien tanto querían en la comuna de Portezuelo, era Hijo Ilustre de ella. Había ingresado al Seminario en Nueva York a los 14 años.
Llegó a Portezuelo el año 1957 y después de una estadia en Molina y Curepto, volvió a esta ciudad en 1959 para quedarse para siempre.
El año 1968 formó las comunidades campesinas, para lo que armó un equipo que buscaba a líderes campesinos en los encuentros a los que llegaban a lomo de caballo por los cerros y quebradas del secano.
En su peregrinaje por el mundo rural descubrió a las mujeres que entonaban canciones de sus antepasados y se decidió a dar vida al encuentro de cantoras y cantores populares. |